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No le debes lealtad a tus padres.

  • Foto del escritor: cindyclara39
    cindyclara39
  • 16 may 2024
  • 4 min de lectura


"La idea es que "la sangre es más espesa que el agua", quiero decir, eso es genial si tienes una familia genial, pero si estás cargado de gente tóxica, simplemente no es posible"


Estuve en la iglesia tanto tiempo, hay tantos versículos que te hablan sobre honrar a tus padres en todo momento pero hasta donde es permitido?

Hay muy pocas investigaciones inclinadas a este tema así que me he tomado la molestia de investigar y re buscar porque pareciera ser un tema muy actual con muchas personas separándose literalmente de sus padres no solo emocional sino también físicamente, mudándose a otros países con sus propias familias, adultos enfrentando por fin a sus padres que los dañaron durante su infancia y ahora tratando de sanar y restaurar su salud mental.

"La pandemia de covid-19 acrecentó el alejamiento familiar"

"Decir 'se terminó' con un familiar es un fenómeno muy potente y distinto" en América Latina casi es un sacrilegio si le pones límite a una persona y más si esa persona es tu padre o tu madre, sencillamente todas las relaciones están silenciosamente arruinadas o afectadas pero la costumbre latina siempre ha sido la de guardar silencio y callar ante un manotazo de tu padre o un abuso verbal o físico todo se calla porque nos han enseñado que a los padres se les respeta, pero que hay de saludable en esta regla?

"Decidir qué personas mantener cerca o lejos se ha convertido en una importante estrategia de vida"

Hay un texto bíblico que me gustaría citar: Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; 3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra Efesios 6:2-3

Mucho se ha discutido ya este famoso texto y aunque no diga explícitamente amar, habla de "honrar" exigirle a una persona que ame a su padre o a su madre por encima de cualquier cosa, es contra natura.

Los límites circulan en dos direcciones. Los hijos también tenemos el derecho y el deber de poner límites a los padres. No estamos en la obligación de amar a nuestros progenitores cuando nos han maltratado y abusado repetitivamente. No deberíamos sentirnos como si fuéramos criminales porque no los amamos o porque no surge en nosotros el perdón genuino hacia nuestros progenitores.

Una cosa es llegar a comprender que nuestros padres también han tenido infancias difíciles, reconocer que quizás han hecho lo mejor que han podido, y sobre esa comprensión encontrar formas o territorios para establecer una relación más sana si fuera posible, o alejarnos si fuera necesario, pero en ningún caso puede decretase que debemos amarlos y perdonarlos por dogma, por obligación moral o terapéutica como requisito para recuperarnos de la herida infantil.

La falta de capacidad de reconocimiento subjetivo de los abusos en la propia infancia se ceba con el mandato social, religioso o “terapéutico” de lealtad incondicional hacia los progenitores.

Otro factor que influye en esta decisión, que puede darse por distintos motivos, desde ponerse del lado de uno de los padres hasta la presencia de nuevos miembros de la familia como padrastros, madrastras y hermanastros, quienes pueden ser vistos como una fuente de divisiones sobre temas financieros o emocionales,diferencias religiosas etc.

Hoy día nada ata a un adulto con sus padres más allá del deseo del hijo de tener una relación con ellos"

Bendita Salud Mental!

Los temas de salud mental se hablan mucho más y por eso es más fácil decir estas personas no me hacen bien, creo que las personas ahora tienen más confianza en poner sus propios límites y decirle 'no' a la gente, muchos de nosotros somos mucho menos dependientes de los familiares que otras generaciones.

No necesitar a un miembro de la familia como apoyo significa que con quién elegimos pasar el tiempo se basa más en nuestras identidades y aspiraciones de crecimiento que en la supervivencia o la necesidad.

Además, el aumento de oportunidades de vivir y trabajar en distintas ciudades o incluso países lejos de las familias puede ayudar en este rompimiento, por el simple hecho de la distancia física.


"Cuando éramos pequeños no teníamos defensas psicológicas ni autonomía suficiente para salir del maltrato"

Para sobrevivir, tuvimos que naturalizar los abusos recibidos, incluso llegar a creer que había algo malo en nosotros, antes que culpar a nuestros victimarios: los progenitores o adultos a nuestro cargo. Necesitábamos amar a nuestra madre o padre, necesitábamos creer en ellos a pesar de que destrozaban nuestros corazones, y lo hemos hecho pagando precios altos de por vida (adicciones, fobias, neurosis, ansiedad, depresión, violencia hacia otros…). "

Tendemos a minimizar o negar los abusos maternos y paternos porque desmontar la lealtad hacia nuestros criadores resulta devastador".

Quizás una de las cosas más terribles y complejas de ordenar en el campo emocional es la evidencia de que quienes más amamos y deberían protegernos, nos han abusado.

Amar a tu madre o a tu padre no es un deber. El amor filial lo construyen o destruyen los progenitores a partir de la calidad del vínculo que son capaces de establecer con sus hijos, el vínculo basado en el respeto y la aceptación incondicional hacia nuestro ser esencial por parte de nuestros progenitores, desde la primera infancia y a lo largo de la vida, favorece la dinámica del amor y de la empatía, el vínculo basado en el irrespeto, la negación y el rechazo repetitivo a nuestro ser esencial, nuestra forma de ser, de pensar, nuestros gustos, valores, necesidades por parte de nuestros progenitores, desde la primera infancia y a lo largo de la vida, destruye totalmente la capacidad innata de amar.

"Es por ello que la maternidad/ paternidad es tan importante"

Necesitamos recordar y sentir con claridad la propia vivencia infantil desde nuestro punto de vista de niño o niña y no a partir de lo que recordamos basándonos en el relato materno, paterno o de la sociedad. Necesitamos creerlo, aceptar la vivencia real de abuso emocional y físico, la distancia afectiva, la represión, los malos tratos recibidos por parte de nuestra madre o de nuestro padre y verificar si aún en la adultez seguimos siendo maltratados, desestimados, invalidados, manipulados, no tomados en cuenta por ellos, reflexión que es muy importante hacer si no queremos seguir lastimando a las siguientes generaciones o a nuestros propios hijos, es importante conocer esta clase de libertad, para poder experimentar una mejor interacción con las personas en un futuro.



Gracias por llegar hasta aquí!



Pensar es de Humanos.


 
 
 

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