top of page

La mentira más grande: ¿te vas a ir al infierno?

  • Foto del escritor: cindyclara39
    cindyclara39
  • 7 jul 2023
  • 4 min de lectura



La primera vez que experimentas la muerte de alguien es algo que te marca tanto hasta llegar a traumatizarte.

Tuve una amiga que se llamaba Loyda, ella falleció cuando yo era muy joven, estábamos buscando nuestra futura carrera y soñábamos con encontrar nuestra vocación, todos nos disponíamos a averiguar en donde estudiaríamos y ella perdió la vida en un viaje a la capital para encontrar el lugar donde seguir sus sueños, un auto la atropelló.

Ella era una buena chica, muy madura para su edad, de muy pocos recursos, muchas limitaciones, y mucho sufrimiento, llevaba una vida bastante cargada, su muerte me sacudió me marcó y me dio otra visión de este mundo.

La muerte es tan poderosa pero no tiene favoritos y si los tuviera sin duda serían los pobres.

En ese tiempo de juventud yo asistía a la iglesia así que mi pensamiento sobre la muerte se basaba generalmente en la creencia de que las personas que no habían aceptado a cristo como su salvador, les esperaba el fuego eterno por no haber aceptado al crucificado *(ahora que lo pienso es demasiado cruel mandar a alguien al infierno solo por no creer en lo que tu crees que es bueno para alguien)*pase tantas horas y días de mi vida tremendamente atormentada de pensar en que loyda después de todo su sufrimiento terrenal tendría que vivir bajo el miedo y tormento eterno en el infierno, y eso me agobiaba recordándome lo injusto y lo poco amable y amoroso que eso significaba aunque yo ponía resistencia al pensamiento mi interior sentía que eso no estaba bien*(sin duda estaba muy cegada)* y la responsabilidad de que su alma ahora estuviera en el infierno recaía únicamente en mí, era una carga muy pesada de llevar, éramos jóvenes y solo estábamos disfrutando de la vida sin pensar en nada más, o en que al día siguiente o a la semana siguiente ella moriría, pase muchos días atormentándome a mi misma por lo poco que yo hice por salvar su alma, fueron tiempos dónde me sentía muy culpable, lloraba todos los días y recordaba el último día sonde la vi y quería decirle cuánto Dios la amaba y cuánto me dolía todo lo que sufrió y que todo iba a estar bien realmente fue muy doloroso.

Recuerdo que hable con muchas personas sobre eso, muchos me alentaron a confiar que ella había hecho la oración de la aceptación de Jesús en su vida como sí eso fuera algo que te asegurará o garantizara que no te irías al infierno, y eso sigue dando vueltas en mi cabeza el día de hoy, que cruel y descabellado me sigue pareciendo esa idea pero en ese momento yo no entendía nada, solo aceptaba que había sido así.

Una noche de esas donde mi cabeza daba tantas vueltas, me preguntaba si Dios sabia lo que la gente sufría en la tierra y si era así porque los mandaría al infierno sin tener un poco de misericordia por la vida tan dura que llevaron? Se supone que Dios sabe y también esa gente merece descansar y tener paz eterna por todo lo que sufrieron, esa noche tuve un sueño.

Aun no sé si fue mi inconsciente que trataba de tranquilizarme y hacer que yo pudiera encontrar algo de paz y seguir adelante o fue algo divino, esa noche me vi en el lugar en donde estudiábamos y vi su lugar, había alguien con ropa blanca y no se veía su rostro pero era ella sin duda, se veía radiante como el sol y no me dijo nada solo estaba sonriendo, esto me salvo de ese dolor, es increíble como la religión ha sido abusada y malinterpretada por los hombres para conseguir un beneficio y es el de manipular a las personas con el miedo y la condena, Jesús nos predico siempre un mensaje de amor, y de aceptación a las personas que pensaban distinto ahora lo entiendo y siento una gran paz sabiendo que nadie va a al infierno solo por el hecho de no aceptar una religión, no puedo asegurar que hay un cielo y un infierno, últimamente he pensado que las personas mueren y no hay nada más después, ese es el fin y eso me hace recordarles y valorar su estadía en la tierra y aprender a que debes valorar el hoy y no condenarte por el futuro.

Mi madre murió un buen tiempo después y fue algo muy duro, pero yo ya sabia la verdad, mi madre se fue y jamás volveré a verla pero su estadía fue valiosa, la amé y eso me basta, pero sé que no hay eternidad, sé bien que ella existió pero se acabó su vida me enseño mucho y ahora yo debo vivir fuera de el pensamiento acusador, debo pensar por mí y no dejar jamás que alguien me diga que debo hacer para vivir bien, solo tengo una vida y la viviré como mejor me parezca a mi.





Pensar es de Humanos.


 
 
 

Comentarios


Publicar: Blog2_Post

Formulario de suscripción

¡Gracias por tu mensaje!

  • Instagram

©2021 por Pensar es de Humanos. Creada con Wix.com

bottom of page