El poder, estrategias nuevas y los imposibles parte 3 y última.
- cindyclara39
- 29 may 2021
- 3 min de lectura
PODER, PODER, PODER

La diferencia de poder puede aparecer, como se vio en los pueblos africanos, cuando las funciones de esos individuos se empiezan a sentir como necesarias y provechosas para el grupo. Entonces, cuando el individuo muere o decae se siente la necesidad de reemplazarlo. Aquí como vimos hay una inversión
social creativa: en vez de que un individuo fabrique con su habilidad personal un rol social se
pasa a tener definido idealmente un rol social y hay que “fabricar” el individuo que lo llene.
El ‘‘cargo’’ importa más que la persona y la persona se valoriza por el cargo.
Entonces el cargo depende más de tradición, familia y maniobras sociales que de
capacidad para ser útil en circunstancias nuevas. Es la ya citada transformación de minoría
dirigente en minoría dominante que discute Toynbee. El resultado es el autoritarismo y la
rigidez social.
Tal tesis, fue magníficamente desarrollada por Hobbes [1651] quien supone
que tal miedo al desorden (un supuesto estado primitivo de todos contra todos) ha sido la causa
de que los súbditos acepten tener gobierno. La jerarquía siempre se ha justificado por este
argumento para mantener su dominio.
Autoritarismo provisorio: todos estamos de acuerdo en que no debe haber diferencias de poder, pero dado el grado de educación actual del pueblo, hay que mantener por ahora un sistema que los guíe y eduque hasta que se puedan gobernar sin jerarquía. Pero cuando observamos la educación que promueven los dirigentes vemos que tiende más a enseñar a vivir en una sociedad jerárquica que a educar al pueblo para eliminarla.
Modernismos empresariales.

En un nivel más bajo se requiere un ejército de empleados instruidos que puedan ejecutar el
complicado plan y pasar los informes correspondientes. Ya no es una multitud de obreros
descontentos que afrontan un patrón soberbio y egoísta, sino que se arma una escala jerárquica
donde no se ve “al culpable de la opresión” y en la que hay individuos que escuchan las quejas y
buscan soluciones a los problemas planteados. La propia complejidad va alejando de los obreros
la idea de que pueden y deben controlar la empresa. Los obreros pasan a ser vistos, y terminan
ellos por verse, como uno de los grupos sociales que, junto a los empleados, gerentes
profesionales y científicos, realizan la tarea común de la producción. Sus jefes son asalariados
como ellos y su posición económica aventajada parece deducirse de la dificultad y
responsabilidad de sus funciones. Nadie los puede acusar de parásitos.
Los verdaderos “parásitos”, es decir los accionistas que no son a la vez trabajadores de la
empresa, no están visibles, cada vez tienen menos poder de decisión y su control sobre la
empresa se limita a una visita periódica ritual en la que los gerentes les muestran a los
accionistas “su” empresa y en medio de los consabidos cocktails se aprueba sin discutir ni
comprender, la política de los directivos.
Posibilidades Imposibles

El capitalismo burgués como sistema de control es muy sutil. La situación no privilegiada del individuo no se atribuye a su nacimiento, ni a disposición divina, ni a su raza. Es causada por el propio individuo. Teóricamente todos tienen posibilidades de ascender, aún los nacidos en hogares pobres. Las leyes garantizan esta posibilidad. Todos tienen derecho a todos los productos de la sociedad, a todas las comodidades de la vida. Es necesario solamente tener espíritu de ahorro, aplicación a los negocios, actividad tenaz, constante, sistemática. El candidato a capitalista se encuentra con muchos otros candidatos. La teoría de la selección natural es aplicada directamente y en su forma más burda a la sociedad: los aptos en la competencia subsistirán. Con esto la desigualdad es vista como una “ley natural”. El sistema de competencia aparece como la mano de la selección natural que actuando en la sociedad garantiza que los puestos de más riqueza poder y responsabilidad serán ocupados por los mejores, los más inteligentes, ahorrativos y hábiles en la producción. Es la primera vez en la historia que una teoría semejante se toma como filosofía política de toda la sociedad.
"Cualquiera que viva en un sistema capitalista sabe que en la práctica los hechos son muy diferentes, que no solo es necesario ser ahorrativo e inteligente, sino que hay que tener conocimientos y capital inicial, es decir estar en una clase de ingresos altos"



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